Esta noche he tenido un sueño, otro mas. Me gustan los sueños:
“Estaba en el Hocino con algunos colegas, habia gente de mi curro, colegas de Majadahonda, amigos y creo que alguna que otra amiga como las Susu’s. Estabamos dentro de la casa, pero saliamos fuera por la zona del patio de atrás. En este punto me di cuenta que habia gente fuera en mitad del campo. Era una familia con niños y se escuchaba una moto-sierra cosa que no me gustaba, yo sabia en mi sueño que no vamos mucho a la finca con lo que no me gustaba que la gente se fuese a talar las encinas como cosas normal. Me acerque y se lo dije…. No me gusta que taleis encinas, es un coto privado, son privadas no podeis entrar ni cortarlas. La madre me dijo que lo entendia que era una moto-sierra de juguete que no cortaria nada.
Entre todo este lio, vi a mis amigos jugar y alguien me dijo… que bonito está todo eso. De nuevo yo me encontraba en el patio trasero, miraba para arriba y veia que la zona del doblado, la zona de arriba de la casa estaba como habitada. Los cristales limpios, las ventanas abiertas, no habia telas de araña ni suciedad, entraba la luz y salia el color. En las jardineras flores, geranios, rosas. Estaba un poquito alucinado, claramente habia gente viviendo en la zona de arriba. Rápidamente vi que habia un buzón, ponia: Don Ernesto Romero y Dña Jacinta Luna, llamé a mi Tia Celia y le pregunté si conocia a esas personas. Mi tia me respondió que si, que eran gente del pueblo, pero con muy mala gana, que no estarian mucho tiempo.
Entre tanto yo habia subido las escaleras, la puerta estaba abierta y dentro todo puesto, limpio, impresionante, una casita de lujo montada en lo alto y con unas vistas a toda la finca. Yo seguia escuchando a mi Tia cuando vi que en el salon estaban comiendo en una mesa dos viejitos, ancianos, se miraron como asintiendo y se levantaron para recibirme.
- Tia te tengo que dejar.
- Si si, pero no se quedarán mucho – me dice ella.
- Bueno no se Tia, esto está muy bien puesto.
- Nada nada, que no se queden.
Llegaron los viejos y me tendieron sus manos, en ese momento entraba mi padre que venia de no se donde y decia – Hombre Don Ernesto que tal?
- Pues nada aqui ya ves, recuperandome de mi operacion.
- Es cierto su operación a pecho abierto – le dijo mi padre”
El sueño se terminó casi que aquí pero tuve tiempo para pensar mucho. Pensaba en el Mundo Onirico paralelo, pero luego también me quedé pensando al regresar a este Mundo, a mi cama.
Pensaba que unos viejos en su final de la vida, tuvieron la fuerza, el animo y los huevos suficientes para hacer algo en un lugar que hasta ahora nadie ha hecho y me incluyo.
Pensé que mi Tia Celia la pobre queria que marchasen porque eran gente del pueblo y en los pueblos, lo malo que tienen, es que todos se conocen y muchos se odian, se guardan cosas.
Pensé que los lugares son de la gente que los quiere y los trabaja, porque si no, los lugares quedan vacios con dueños pero sin almas.
Pensé muchas cosas, me alegré mucho por esos viejos y se que se lo merecian, desde luego se iban a quedar ahí…. pero me dio pena otras cosas, aunque esto no tiene que terminar mal porque ha sido un sueño como tantos otros… para enseñar las cosas y ver lo que hay que hacer, con ganas.
NOTA: En el sueño me di cuenta que tenian luz, el hombre dijo – Por tres euros al mes….. no me pregunteis como, tenian luz… habia luz…