“Pero se marcharon los temores entre fluidos. ¿Quién lo habría podido sospechar? Tanta mojigatería, tanto recato y golpe de pecho para ir a perder las formas, el sentido y la decencia estando como estaba, emparedada entre yesos, con un negro y en casa ajena. Triple pecado mortal. Pero Luisita se dejó llevar por la lujuria, por las ganas añejas, por el tiempo perdido y por el amor…”. (más…)

Ayer estaba en la calle de la cruz, en Madrid, cerca de Sol. Con un movil hablaba por teléfono y el otro en la otra mano (si dos telefonos, uno es del curro y no lo llevo por gusto).  Se me acerca un tio, mendigando, hablaba muy bajo, voz quedada -  ¿Me das una manzanilla? – Sigo hablando por teléfono y pienso, joe no le voy a decir que no tengo nada con dos moviles en la mano, parezco un broker de esos – Quiero algo caliente que me muero de frio – repite.
Yo buscaba por mis bolsillos para ver si tenia suelto, mientras seguia hablando – ¿Alguien me consigue una manzanilla? – Preguntaba por la calle a todo el que pasaba.

Termino de hablar y pienso en una de las personas que me hacen ser mejor persona, en la historia que escribió. Me acerco y le digo – ¿Donde podemos conseguir una manzanilla aqui?

- Antes me la han comprado en ese bar- Me saca un vaso de carton. Me enseña un vaso con una bolsita en el fondo de infusión.

- Vale pues vamos, dame el vaso, entro y te la pido – Entré en el bar y le pedí una manzanilla en su mismo vaso de cartón.

Al salir, hacia un frio de narices, le doy el vaso y me dice – Dios mio, hoy voy a comer caliente y voy a poder dormir caliente, mira, mira – Abre la mano y aparece un billete de cinco euros – Nunca, nunca en mi vida me habian dado tanto – Al parecer una persona le habia soltado un billete azul sin mas.

Le dije – Bueno pues me alegro mucho, toma la manzanilla, las vueltas y el azucar. Aprovechalo, cena bien y duerme bien ¿vale?.

- Si, si, si no me drogo, lo que pasa que no tengo trabajo y estoy en la calle. Mira lo que yo hago – Mete la mano en su bolsillo y saca el puño cerrado, lo abre y aparece una figura blanca, muy blanca, casi reluciente. Un delfin de nacar, tallado por el sobre una mano dura e hinchada como el cartón frio y mojado. Era bonito ver la figura inmaculada sobre esa mano, que curioso.

Me fuí y el se quedó con su manzanilla caliente contra el frio de Madrid en pleno mes de Diciembre. Lo mismo ayer durmió caliente, cenó caliente. Yo creo que si que se drogaba, desde luego lo habria hecho… pero eso ahora no me importa.  Siempre me gusta pensar que ayer fué el primer dia del resto de su nueva vida… mas calentita.

Gracias OI…