Mi tía Simona es la hermana de mi abuelo, es igual que él en muchos aspectos, aunque más mayor. Era una mujer enorme, fuerte e inteligente, ahora es encorvada, arrugada e inteligente. Quiere mucho a los suyos y toda la vida lo ha dado todo por ayudarlos, por ayudarnos. Se murió su marido, mi tío Ángel hace unos años, una de las mejores personas que he conocido y de los más queridos de mi familia, era capaz de comerse un plato de sopa ardiendo, y los últimos días de vida los pasó con una hernia inguinal que casi se le salía de la piel. Mi tía Simona es bastante independiente, pero a sus dos hijos les da miedo que no se pueda valer o que le suceda algo sin alguien a su alrededor, por lo que han estado pasándosela desde que murió mi tío Ángel, un mes allí, un mes acá, pero mi tía Simona dice las cosas claras y a la cara, tiene un carácter fuerte y con las mujeres de sus hijos ha chocado en varias ocasiones y las relaciones van cada vez peor. Por estas y otras razones,… el año pasado la dejaron en la residencia del pueblo de al lado del suyo, la residencia de nuestro pueblo la cerraron porque no atendían muy bien a los ancianos, pero en Piedralaves es distinto, les tratan muy bien y ella estuvo agusto, pero cómo ya he escuchado alguna vez “entra uno bueno y se pone malo”. El caso es que el verano pasado, cuando llegó septiembre hubo un tira y afloja sobre si se quedaba en la resi o si volvían a turnársela, al final volvieron los turnos y los encontronazos. Desde ese momento hasta ahora, mi tía Simona se cayó al entrar en una tienda de bolsos, de esas que tienen escalón traicionero de entrada y estuvo un tiempo en el hospital, le pusieron unos pocos de clavos en la cadera y para delante, porque mí tía bajo su aspecto curvo es una mujer fuerte, muy fuerte. Está un poco sorda, pero se acuerda de todo y se entera del doble.

Ha llegado el verano y el dilema parece resolverse a favor de la residencia. El dia 1 de Julio vuelve a la que fue su casa el verano pasado, pero esta vez será “hasta que me muera” como ella dice. Y lo dice con pena, mucha pena. Nos hemos acercado mi tía Vicenta y yo con ella a su casa ayer, y estuvimos seleccionando ropa, siempre le ha gustado mucho la ropa y a lo largo de su vida “a ver, si es que ya soy muy vieja” se ha comprado mucho y ha tirado nada. Le voy descolgando las perchas con ropa, esta me la llevo, que me gusta mucho, esa, ¿te vale a ti Vicenta?, eso, déjalo y que hagan lo que quieran con ella, esa me la compré en los chinos y nunca me ha gustado como me queda, eso a la basura (las menos cosas), así rellenamos como 5 bolsas de viaje a tope y una maleta que no podemos llenar del todo, porque aún quiere completarla con la ropa que tiene en casa de su hijo. Se lleva ropa de verano, de invierno, de entretiempo, de todo, se lleva esas bolsas, más las que nos dice que llevemos nosotros a su casa del pueblo, esta me la llevo, que me ha dicho la Chon (mujer de su hijo Antonio) que tengo que estar guapa en la residencia, ir como una señora, a ver, ¿ese cual es?, ah si, mi jersey de perlé, me lo llevo, este está nuevo hija, llévatelo, está sin estrenar, mira mi abrigo flamante… eso llevároslo antes de que venga Angel (su otro hijo) a buscarme, cuando venga y vea todas estas bolsas no sé que va a decir, vamos al cuarto de estar que allí hay más cosas, este costurero mira a ver que tiene y te lo llevas, ¿has estrenado ya la máquina de coser que te dí, no, si tu no eres mucho de coser. Este otro costurero no te lo doy, que me lo regaló el Carletes (un nieto), que hagan lo que quieran con él. Mira, ese cuadro, ¿lo quieres Santi?, todo el que viene me dice que está precioso y preguntan por quién lo ha hecho, cuando les digo que yo, se quedan asombrados, si yo he hecho muchos de esos… se trata de un bordado sobre una tela blanca, tiene dos loros, un corazón… Mi tía siempre ha sido muy habilidosa con las costuras, varias prendas de las que hemos embutido en las maletas se las ha hecho ella. A la Maite (otra nieta) le hice para la cocina un cuadro con una ristra de ajos, una paella, un huevo frito, y más cosas, no sé como lo hice la verdad, lo único que fallé y le puse huevo con b, les dije que si lo deshacía pero no quisieron, al Guillermo (bisnieto) le hice un abecedario, igual que al Angel Manuel (nieto) y al Álvaro (nieto), aunque se lo hice con un gatito en cada letra, no veas lo que me costó hacerlo. Llévatelo si te gusta Vicenta, pues si, si me gusta, lo voy a lavar y le pongo un marco. Ten cuidado al lavarlo porque la tela es muy vieja, si te digo de dónde es no te lo crees, ¿es de Panamá?, no no, esa tela me la dio mi abuela que a ella se lo dieron los milicianos, es un pañuelo de un miliciano, Santi, mi abuela, es decir, la abuela de tu abuelo, imagínate si hace años de aquello, así que ten cuidado al lavarlo, nada de lejía eh.

Mi tía Simona, la quiero mucho y la seguiré queriendo esté donde esté. Ayer pasamos un rato amargo, mi tía está muy preocupada porque dice que le van a vender la casa para pagarle la residencia, está muy triste, les ha dicho a sus hijos que cuando la dejen allí que hagan cuenta de cómo si la hubieran enterrado, no es para tanto pero me da pena.