Los fines de semana, los centros comerciales se llenan de gentes que intentan meter su coche hasta la puerta, que se obstinan por pasar delante, por acabar deprisa, por volver a coger el coche para moverse menos de 1km para acceder a otra macrotienda dónde comprarnos el mismo bañador todos, marcando tendencia.

Las aves migratorias se organizan bien y se desplazan con un motivo, organizadas, en grupos, a buen ritmo con criterio y con un objetivo claro.

Aprendamos más de los animales.

cada día que pasa, mi novia hace un tachón en el calendario al tiempo que dice “un día menos”, a lo que pregunto “¿de vida?” y no se me responde.

Hoy estaba encabezonado, ayer lo estaba y decidí ir en transporte público desde Loeches a Tres Cantos, yes we can and yes i want. Porque quiero conocerme la ruta y los posibles inconvenientes, porque quiero experimentar el “desde Loeches en transporte público hasta aquí?, pufff”, porque quiero hacerle menos kilómetros al coche y porque el medio ambiente y mis piernas se lo merecen. Ayer iban surgiendo pegas: te toca la guardia pues me llevo el portátil, llevas el tupper todo en la mochila cabe, a lo mejor han cambiado los horarios me da igual voy hacia delante, siempre hacia delante.

Y cogí el autobús que me dejó en Torrejón y el tren que me llevó a Atocha, aunque hubiera querido el civis hasta Chamartín, y luego el que me acerca a Tres Cantos y por último el autobús hasta el trabajo, y salí a las 6:20 de Loeches y llegué a las 8:00 a Tres Cantos y se pudo, y retomé la lectura del libro y jugué a la consola, y no me aburrí en los trayectos y no tuve que aparcar y no tuve que aguantar la impaciencia del pegatino de turno. Mañana vuelvo a ir en tren desde Carabanchel, cierro el ciclo hasta San Fernando de Henares y unas tortitas para celebrarlo.

Cuando salí del trabajo ayudé a una invidente a cruzar al otro lado de la castellana por plaza de castilla, que las vallas al tuntún despistan bastante a los ciegos, y me fui al corte inglés y compré un regalo para Beto, era el del año pasado pero se acerca su cumple de este año. Y conseguí un palillo y un zumo de naranja por 2,85, menuda zona, eché el euromillones. Y llegué media hora antes al dentista, que me atendió a mi hora (de las pocas veces) y salí media hora después, después de una charla con María y de felicitarnos porque hacía mucho tiempo (o nunca) que iba a una revisión y salía indemne de aquello y me despedía hasta 6 meses después, ¡un hurra! y me dí un paseo hasta casa y pude completar con un final sambero, pero no, en su lugar hablé con mis abuelos, intercambiamos opiniones, escuché el disgusto de mi abuelo con las personas; pagan justos por pecadores a veces, pero a las 20:00 vienen a revisar las “tuberías del gas butano?”.

Ylo escribí todo y escuché a mi novia y me colgó de mala manera, preparé las cosas y espero que no me llamen esta noche a la guardia. Por todo esto se trata de un día más, sin duda.

que gran sección de programa, que grandes correos sin parar de reir. Aquí mi parecido razonable, no muy logrado pero si espontáneo.

El Sr.Burns saliendo de una tarta

El Sr.Burns saliendo de una tarta

El repostaje inteligente de Leopoldo

El repostaje inteligente (Repsol) de Leopoldo

Esto no me ha pasado a mí.

Puede que te lleves el portátil de trabajo de fin de semana contigo a 400km, pero puede que no lo saques del maletero del coche y que cuando vayas a volver el domingo, no esté y estando cerrado, no tengas ninguna evidencia de que te han forzado las cerraduras. Puede que no pongas la denuncia en el momento y prefieras volver a Madrid porque es tarde, pero que tu coche tenga una rueda que pierda aire y prefieras dejarlo dónde lo tienes y que tu padre te deje el suyo. Al día siguiente, puede que lo primero que te pidan en el trabajo sea la denuncia y para justificar el no haberla puesto a tiempo, empieces diciendo que te has dado cuenta a la mañana siguiente de la verdad, y puede que tengas que ir a ponerla a la comandancia de la guardia civil del pueblo dónde trabajas. Una vez allí puede que que te digan que, aparte de que busques una comisaría de policía para hacerla, que tendrán que ver el coche seguro. Entonces, puede que tu padre tenga que venir con el coche a Madrid con la rueda chunga y tu te preocupes, puede que tengas que seguir mintiendo en todo este proceso diciendo que no sabes si te lo robaron aquí o allí. Puede ser que tu padre llegue bien y que vayas a la comisaría y puede ser que esté llena y decidas hacerlo por internet, puede que no tengas internet en casa y decidas irte a casa de tu hermano. Y puede que al ir a la comisaría de cerca de casa de tu hermano, te digan que si lo haces por internet hasta el día siguiente no les aparece. Puede que al día siguiente, por fin, formalices la denuncia y todo se acabe sin que nadie mire tu coche ni pregunten por él. Puede ser que tu padre no vuelva con su coche al pueblo hasta que todo esté solucionado, y puede ser que tengas que cambiarle las cuatro ruedas a tu coche porque están bastante gastadas, y puede que te hubiera pasado algo por ello. Pero sobretodo puede ser que los que te robaron el portátil no sepan nada de todo por lo que has podido pasar.

Para Rosa.

El retrovisor de Esther, de su coche digo, no dio para más. Después de echar la culpa a algún cabrón que le propinó un golpe sin especificar con qué, nos dimos cuenta, al desmontarlo del todo que uno de los cables que permite ajustar el espejo había dado de sí la pieza de plástico que lo sujetaba y claro, ya no lo sujetaba. Conclusión, había que hacer una ñapa o bien encontrar dicha pieza o bien pillar un retrovisor nuevo.

La primera opción se alargó durante un par de horas, utilizamos hilo y aguja (no es coña) para intentar sujetar el cable, super-glue (el supravalorado pegamento), cinta hilante (si así se dice…), cuerda y nada, se sujetó por momentos pero era demasiada fuerza y no lo soportaba… después de darle varias vueltas más e intentar todo lo que pudimos, pasamos al plan B. “Me han contado de un desguace dónde puedes ir con el destornillador y apropiarte de las piezas que necesites”, “anda ya”, “que sí, que sí…”. Llamo y pregunto; efectivamente tienen un retrovisor izquierdo de ford fiesta del modelo adecuado, y cuando le pregunto si podría coger una pieza más pequeña (justo la que tenemos rota), me dice que no, que sólo retrovisores completos. Pues vale, tenía entendido lo contrario. Investigo en más sitios y ante la duda de dar parte al seguro o comprarlo nosotros, dar parte al seguro, comprarlo nosotros, dar parte a nosotros, comprar un seguro, asegurarnos nosotros, comprar una parte… decido acercarme por allí, sin destornillador.

miles de coches esperando

miles de coches esperando

(más…)

Érase una vez un almendro que estuvo en el medio del jardín desde siempre. A sus pies lavandas florecían, crecían, eran cortadas, y volvían otra vez a florecer, agapantos repartidos en grupos protegían su parte de atrás o de delante. Nunca entendió porqué estaba encuadrado en ese conjunto, pero unos hierros soldados separaban su tierra de otra dónde veía crecer hierbas independentistas ahora y tomates rojos después. A sus lados, o enfrente y detrás, el manzano y a los pies de este, el romero rastrero, con perdón, al contrario, el peral, el único afortunado que siempre dio frutos, ¡que envidia le tenía a la vez que admiración!: a él también le gustaría tener una caña natural que aguantara sus frutos para evitar la luxación de sus extremidades,… salvias, geranios, cerezos, lechugas y tomates pasajeros, cactus, bogs… y unos extraños seres de color rosa.

El sentimiento más común que despertaba entre todos los asistentes a su vida era la admiración, bueno, las salvias le miraban y a veces se reían de él y otras veces lo admiraban (ya se sabe el desequilibrio natural de esta planta). El almendro era el único del jardín que parecía no salir para delante pero también el que nunca se daba por vencido, el que se preocupaba más por los demás que por él mismo, el que afrontaba las dificultades con pundonor y esperanza. Trataba de compensar su enfermedad y desgracias con unas incontables ganas de vivir, se aferraba a la vida más que ninguno y las ganas e ilusión eran sus máximos valores. Incluso la infinita fila de fríos madroños, todos ellos le animaban, hacían la ola cuando le salía un nuevo brote. Todo el jardín le quería y en el fondo de sus raíces sabían que con esas ansias de vivir saldría adelante y sería un excelente centro de jardín algún día. Aquellos seres que se emperraban, con perdón, en aprovecharse de su frágil estado, nunca supieron que el almendro tenía un corazón de acero y unas ganas de vivir increíbles. Aquel corte de su fino tronco no sirvió para deprimirle, al contrario, lo muestra y presume de él ante sus compañeros de salón, en el mundo vegetal una cicatriz de ese tipo que no te ha vencido, es símbolo de fuerza. Esos seres rosas eran tan raros, pero a la vez tan cercanos, le miraban con una mezcla de compasión, rabia, esfuerzo y de fuerza, quizá de ellos aprendió realmente lo que valoraba de la vida, no sé, el caso es que se le pasaban todos los picores entre tanta muestra de amor, aquel líquido mezclado fresco y relajante puede que también influyera.

Un buen día cualquiera, fruto de sus ganas, le puso tanto empeño, que empezó a crecer y desarrollarse, las hojas atacadas por los insectos dejaron de ser los extremos de sus ramas y su perdición, para ser una anécdota, una cosa más de la que presumir, y salieron brotes nuevos y vigorosos, de un verde espectacular. Todo el jardín estaba radiante de alegría y vitoreaban su empuje. Y ganaba altura, y contento día tras día, veía como superaba al peral, empezó a sentir plenamente, a endurecerse y a hacerse un almendro fuerte. Pero lo más curioso de esta historia es que fruto de su vigor, generó una fruta no imaginable para su especie; frutos naranjas y rojos, grandes y carnosos, dulces y salvajes, suaves y pelusitos. Aún hay científicos de medio mundo intentanto explicar este fenómeno, pero no saben que el agradecimiento no tiene significado, ni explicación.

El melocotonero pasó los siguientes días de su vida preocupándose por los demás como siempre había hecho, vigilando que esos tomates engordaran, que el señor manzano no se disgustara el año que no daba manzanas, que los madroños no echaran de menos esas hojas secas en cualquier época…

Que recuerdos la epoca universitaria. Creo que voy a estudiar alguna otra carrera, bueno en realidad varias mas: Medicina, biologia y alguna otra ingenieria estaria bien.

Pero necesito matricularme con OI por varios motivos:

Para volvernos juntos al metro hablando de tonterias o de cosas muy serias, comentando las pitukis universitarias que nos vamos cruzando. Para hacer historias de los profesores o los alumnos en mitad de las clases. Para hacer una fiesta universitaria como SanBlaster/SanBlador (nunca supe con que nombre nos quedamos). Para encontrarnos profesores como Eva, Silvia, Lanchares, Pedrito… Para tener compañeros como los de Informatica.

Pero uno de los motivos mas importantes por los que necesito que se matricule OI es para que me ayude con las nuevas carreras como me ayudó con las anteriores. Yo creo que nunca lo habia dicho, pero los dos lo sabemos: practicas conjuntas, apuntes que me pasaba (porque casi siempre iba a las clases), tardes de estudio en las bibliotecas en las que OI me explicaba todo lo que yo no entendia y yo a cambio hacia moscas-cometa. Laboratorios imposibles en los que haciendo trampas sacabamos nueves. Sin olvidar los examenes casi conjuntos, bueno yo me copiaba y a cruzar los dedos.

Que sirva este post para dar las gracias si no lo habia hecho antes y para proponer que todo siga igual, o mejor.
Hay que ir pensando en matricularse de varias carreras ¿eh?

Debe haber miles de miles de millones de post en la red hablado de los medios de comunicación, de su discutida calidad, de su dudosa imparcialidad, etc… no voy a usar el post para repetir lo mismo a nivel global solo para puntializarlo y matizarlo un poco mas.

Verano, el mejor momento para la información, todos los medios buscando noticias (casi simpre malas y truculentas) que casi no existen, así que habrá que rascar para conseguir la información mas morbosa, máxima audiencia y ganar el dinerito de los patrocinadores.

Abro un periodico (en esta caso El Pais, pero son todos iguales) y lo primero, lo mas importante, tras la portada: La información internacional…. ya en este punto pienso, ¿cual será el motivo para que aparezca primero la información del resto del Mundo? ¿Será un motivo periodistico? ¿Cortesia? A mi me sorprende, ¿que podemos esperar de la información si lo mas importante es lo mas lejano? Yo creo que deberiamos comenzar a preocuparnos por lo que ocurre a nuestro alrededor y luego iremos abriendo el campo a otros asuntos que nos pillen mas lejanos. Me gustan mucho los periodicos locales, que hablan de lo sucedido en un municipio, de los cambios acometidos, los resultados de juntas de los ayuntamientos. Luego interesarse por saber como va la provincia, la comunidad, el pais y lo ultimo deberia ser el estado de otros paises en el Mundo.
No digo que lo que ocurra en Pernambuco no afecte a nuestro día a día, un movimiento de Estados Unidos nos afecta a todos, pero lo mas importante, lo primero será estar enterados de lo que pasa en nuestra mesa, a la hora de comer. Cuantas familias comen juntos (que no es poco) viendo la televisión preocupados de esto y aquello que aparece en primera plana, acontecido a miles de kilometros y no hay una pizca de interes por saber que hizo el uno o el otro ayer por la noche. Esta familia ejemplo, en su mesa a la hora de comer, es el micromundo de un macromundo que aparece representado en los medios, en las cabeceras de los informativos, en los periodicos, en la radio.

Otro ejemplo: Comienza el informativo de la Sexta, de las 14:00 de un día cualquiera de Agosto del 2009 con la triste noticia de un futbolista muerto. Sin duda un palo muy grande, aficionados tristes y futbolistas dando ruedas de prensa presentando el pesame. Luego las inundaciones que destrozan un país super poblado como China con millones (he dicho millones) de afectados.

Con el primer ejemplo, cuando la prensa escrita comienza informando del resto del Mundo pienso ¿Está todo al revés?
Con el segundo ejemplo corroboro el descontrol en el orden de la información ¿Está todo mal?

Como siempre que cada uno busque su camino, pero con esta información tan buena, no nos lo ponen facil.

Es curioso, escribiendo el post anterior, me doy cuenta de algo que me pasa con mucha frecuencia: Estoy en mitad del verano y recuerdo momentos del otoño, del invierno, incluso primavera pero no del mismo momento en el que estoy.

Por ejemplo: Estando en Almeria en pleno Agosto, me vienen imagenes, olores, colores, momentos del Hocino en otoño. Estando en Llanes el 15 de Agosto, siempre recuerdo los viajes en pleno invierno a las diferentes estaciones de ski. Estando en invierno, recuerdo el verano en Asturias…. y así uno tras otro.

Son recuerdos muy fuertes, es como viajar a ese momento y sentir lo mismo que se siente estando justo ahí. La verdad que me hace pensar, ¿porque me pasara esto?, ¿le pasará a mas gente?
Algunas veces me rallo un poco porque digo – si estoy en pleno Agosto y me vienen estos recuerdos del otoño ¿será que no estoy disfrtuando de este momento? – También pienso que puede ser,  porque vivo muy hacia delante, rapido y quiero que venga lo siguiente para seguir pasandolo bien.

También puede ser que disfruto mucho de todo, vivo el momento tanto que la próxima vez, antes de que venga ya lo tengo ahí. En realidad no tengo mucha idea de si será bueno o malo, de si me quita disfrute o no. Pero se que me encanta, me siento confortable sumergido en estos recuerdos, estas vivencias teletransportadas en el tiempo.

Que raros somos no? Vosotros también?

Estaba desayunando en Aranjuez, viendo unos cuadros que hay en la cocina. Son de esas laminas que tienen dibujos sobre un tema concreto y la gente las enmarca y hace cuadros con ellas. En este caso se tratan de laminas con tipos de vegetación según la zona: una muestra las plantas y arboles típicos de un pinar; otra lo mismo pero de un bosque de rivera; la tercera del encinar, llegados a este punto, mientras mojo un churro del Veloso en la leche, mi mente comienza el viaje (en realidad parece que el viaje lo comience todo yo).

Me apetece ver el Hocino mojado, en pleno Agosto y sobrevolando el encinar gracias a la lamina de la cocina de Aranjuez, me apetece ver los canchales de granito mojados, rezumando la humedad de las primeras lluvias tras el estio del verano. En la lamina veo uno de los tipos de liquenes que nacen sobre las rocas (Peziza Jugosa), ahora lo recuerdo seco, resquebradizo del calor que debe hacer por esa zona, pero me lo imagino mojadito que es cuando se ve el liquen contento, se ha pasado meses esperando el momento, el mismo que estoy esperando yo. Otra imagen muestra el Parasol Matacandelas (Macrolepiota Procera), esta es una seta que sale en mitad del encinar, grande, blanca, con un gran paraguas, justo el dia después de llover.

Creo que si las primeras lluvias son tempranas y el otoño viene soleado, en septiembre tendremos una nueva remesa de flores con olor a tierra mojada.
Noches tempranas, pues las horas de Sol de principios de Octubre se corresponden con las de principios de Abril. Bueno creo que se nota claramente que se está moviendo uno o varios Hocinos para estas fechas, ya somos tres furgoneteros, con sus tres peluso-netas. También espero que visitemos de nuevo la finca con la familia, con mis primas y sus hijos.

La  rueda sigue rodando, como las lluvias año tras año.
Ya lo estoy viendo mojado.

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